Wednesday, July 21, 2010
Diario danés: Takkkkkk!!!
Es triste irse… Pero también extraño mi propio hemisferio y lo que tengo allí. Estoy feliz de tener varios sitios a dónde volver -también este- y feliz de tener con quién ir, con quién estar, a quién volver. Todas las gratitudes se mezclan. Ya de salida y buscando resumir, escojo un recuerdo: Empieza la primavera y mi hija justo acaba de aprender a correr su bici sin rueditas (‘Yo no me caigo porque yo tengo el ba-LAAAN-ce..!’). Ahora viene a pie conmigo a llevar la olla de la composta al fondo del patio. Va mirando para arriba. Está casi oscuro y pasamos por entre los siete pinos. Encima de los cuales se alza una luna limpia, cercana. Absorta y quizá flotando aún en la victoria de su nueva movilidad, Sissel sonríe y sin mirarme dice, ‘La luna va para donde NOSOTROS vamos’… ‘ Animismo piagetiano!,’ dice el psicólogo en mí, mi yo más técnico, arrastrado por el ímpetu clasificatorio ante la justeza de una confirmación empírica. ‘ Qué equivocación tan bella!’, dice otra parte de mí, esa con la que he querido escribir este diario, más dispuesta a celebrarlo casi todo y a optar por la armonía. Esa impresión primaria de sincronía y simultaneidad, ese convencimiento de que lo que continúo viendo, como la luna de mi niña, se mueve para acompañarme ‘a mí’, se parece mucho a la impresión que he tenido al compartir lo que escribo aquí y notar que alguien responde. Esta ventana desde la cual he creído estar con muchos y sentirme cerca, ha sido una pieza clave de mi viaje y me ha hecho más fácil tener ‘ el balance’ durante la travesía. A todos los que leyeron y/o respondieron durante este año, a todos los que han venido a donde nosotros vamos, GRACIAS por la sintonía y por la compañía! Que haya alegría en el viaje de cada cual. Y que no importa a dónde vaya cada uno podamos, si queremos, volver a acompañarnos.
Tuesday, July 20, 2010
Diario danés: Tívoli
Monday, July 19, 2010
Diario danés: Retiro
Wednesday, July 14, 2010
Diario danés: En el aire
Sunday, July 11, 2010
Diario danés: Banderas, fronteras..
Thursday, July 8, 2010
Diaro danés: Nuevo encuentro con la responsabilidad individual
Tuesday, July 6, 2010
Diario danés: Ambrosio
Sunday, July 4, 2010
Diario danés: ...Hhhap!
Friday, July 2, 2010
Diario danés. Økologisk
Sunday, June 27, 2010
Diario danés: Janteloven (o lo que es igual)..
Wednesday, June 23, 2010
Diario danés: Diseño, Copenhaguen
Tuesday, June 22, 2010
Diario danés: Koloniehave
Sunday, June 13, 2010
Diario danés: Velas, vientos, vueltas
Monday, June 7, 2010
Diario danés: Gerne (de buen grado)
En años recientes, la crisis global y una reestructuración local mal llevada han creado nuevos problemas y hay menos dinero en las municipalidades, lo cual empieza a traducirse en recortes en servicios a la población. Nadie está contento. Pero ahora la coalición roja propone una alternativa de buen grado: Seamos solidarios con nuestros niños y nuestros viejos, y adoptemos una medida compensatoria: trabajemos 12 minutos más al día (una hora más a la semana), para bregar bien, y para superar la crisis. Contexto: aquí los salarios son altos, hace años se logró la reducción de la semana laboral a 37 horas, y el nivel de desempleo es de los más bajos del mundo. Además, no serían horas donadas, te las pagarían. Pero según los proponentes el dinero que recaudaría el tesoro por los impuestos pagados por cada hora adicional trabajada generaría suficientes fondos para balancear las cuentas y enderezar las cosas. Los sindicatos indicaron que están abiertos a negociarlo. Se puede ver la propuesta en los cristales de las paradas de guagua por donde vivo. Está por verse en qué queda. Pero por el momento, al menos para mí, el asunto ilustra algo sobre lo que se hace imaginable y quizás viable cuando un estado todavía tiene legitimidad en un país, y cuando se puede aún asumir generalizadamente que el otro te atenderá de buena fe y de buen grado. En fin, los daneses no tienen la expresión ‘please’ pero tienen la expresión ‘ de buen grado’. Forma parte de casi todas las oraciones que ya distingo, las que piden, las que sugieren, las que ofrecen. No que no haya situaciones de mal grado, pero si pueden evitarlas, las evitan de buen grado.
Thursday, June 3, 2010
Diario danés: Pillo y policía
Monday, May 31, 2010
Diario danés: Genbrugstation
Tuesday, May 11, 2010
Diario danés: Educación superior
Wednesday, April 28, 2010
Diario danés: La universidad a distancia
El pasado fin de semana estuve en Berlín, participando en un taller sobre espacio público y mobilidad en la Universidad de Humboldt. El taller estuvo muy, muy bien. Pero moverse por el espacio público de una ciudad tan cargada de sentido estuvo todavía mejor. El muro que famosamente la dividía se desgranó el mismo semestre en que yo entré a la iupi. La profesora de CISO, que en septiembre del 89 nos había dado a leer ‘El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre’, en octubre nos repetía atónita que estábamos viviendo un momento muy grande, muy importante. No muy fiel repetidor de las canciones de Silvio y de Roy Brown, y heredero del independentismo pepiniano de mis abuelos yo había esperado el momento de entrar a la iupi para llenar de contenidos el esbozo de mis inclinaciones. Pero no tenía idea. El primer año traté de ser lo más normal posible. Pero cuando estaba en segundo año la amenaza de un alza en las matrículas galvanizó una gran mobilización estudiantil, de una escala no vista desde la huelga del ’81. No queriendo estar solamente en contra del alza y con miras a un vínculo más duradero con la lucha estudiantil me metí a una organización. Recuerdo mucho esos años. Vivíamos en la universidad, estudiábamos, trabajábamos, debatíamos hasta el cansancio, y la pasábamos bien. Pero las preguntas que nos tocaban eran enormes: Qué podía significar estar en una organización universitaria de izquierda en tiempos del entonces proclamado ‘nuevo orden mundial’? No había sido el fracaso del Este y la caída del muro ya señal suficiente de que todo proyecto de mayor ‘racionalidad’ llevaba inevitablemente al totalitarismo? En cualquier caso, cómo hablar de mundos mejores desde la geografía discursiva altamente lateralizada de cuando el muro? Pero las preguntas más inmediatas y urgentes eran las que tenían que ver directamente con el sentido y la misión de la universidad: Cómo defender el acceso a la universidad de los sectores más desventajados del país? Cómo motivar a otros a involucrarse en el diálogo sobre la misión y los problemas de la universidad y a valorar y defender su autogobierno? Cómo proteger a la universidad de esa amenaza a la autonomía que representaba el fantasma de la privatización?
Aparte de estudiar una carrera o de conocer a mucha gente, lo que la universidad te ofrece si eres estudiante es la oportunidad de detenerte a explorar y a cuestionar. Si sigues explorando un poco no tardas mucho en darte cuenta de que tus exploraciones se benefician del hecho de que exista un ‘sitio’ que se llama la universidad, donde puedes ser universitario en conjunto con otros que también lo son. Si les das tiempo, las búsquedas tuyas se cruzan con las de otros y con las de la universidad misma. Quizás también te percatas de que incluso con toda su firmeza histórica la existencia de la universidad no está garantizada por el hecho de que un sitio llamado universidad exista, y que hay circunstancias que la ponen en riesgo. Por ejemplo esta larga coyuntura en que la autonomía de la universidad necesita ser defendida a la vez contra la privatización y contra sus propias deficiencias engendradas. Hoy con una crisis de años acumulada encima es necesario que la universidad pueda literalmente dar cátedra de eficiencia, no hay duda. Pero tal eficiencia tiene que ser una eficiencia universitaria, mejor que la que se impone en otros circuitos decapitando, como en el caso del gran modelo de eficiencia implantado por el actual gobierno de PR con los despidos de empleados públicos el año pasado.
En fin, estos son otros tiempos y otros retos, pero en parte son los mismos. Cómo ajustar las cuentas y a la vez mantener a la universidad operando dentro del marco más ‘universitario’ posible? Cómo ir haciendo un país que tenga una universidad que lo nutra y lo mejore? Otros tiempos y otros retos o los mismos. Pero cuando imagino desde esta distancia a esos estudiantes de ahora en ese país que es mi país ahora, y escucho su afán de jugar el juego de la inclusividad y la transparencia, la esperanza que siento es grande. Tan grande como la vergüenza ajena que siento al ver y leer las mismas cosas que se dicen siempre sobre la iupi y sobre sus estudiantes no importa lo que hagan. Estos de ahora hacen muchas cosas. La decisión de parar parece un componente más de un activismo más amplio, que incluye una conciencia del impacto de sus hábitos y de sus interacciones con el ambiente, con la información, con el poder, con el espacio, y con el tiempo. Sobre todo con el presente que vive el país. Y además insisten en hablar de la crisis como siendo también SU problema! Por todo eso esta ocupación temporera se hace más difícil de descartar. Y eso es bueno.
Flotando hacia el norte en este ferry danés sobre el que va el bus que me devuelve al campo en el que vivo, de regreso de mi breve inmiscuimiento entre las elucubraciones vastas de europeos profundos sobre la naturaleza del espacio público y la mobilidad en una universidad alemana, pienso en esas fotos que ví anoche de toda esa gente reunida en la Ponce de León, y me acuerdo de las veces que estuve parado ahí y lo vivo que me sentía. Por eso tal vez llega tanta gente por allí, a re-energizarse con lo que a los estudiantes al parecer les sobra: el entusiasmo, la buena fe, el sentido de que defendiendo a la universidad también defienden al país. A mí la universidad y el movimiento estudiantil me permitieron explorar un sentido de la solidaridad, del deber y del gozo, que no había conocido antes, a la vez más general y más intenso. Claro que cuando digo universidad digo la iupi, esa universidad específica, pero digo también la universidad en general, la universidad de todos nosotros, los que creemos que es mejor saber que no saber. Esa es la universidad a distancia, la universidad que no se agota en la inmediatez y se prepara siempre para correr a fondo, para correr la distancia, buscando las formas más dignas de durar. La lucha de los estudiantes también debe ser una lucha a la distancia, de una perspectiva y una persistencia que se desplieguen tanto en los días de excepción como en los días ‘normales’, y a la medida de un país también proyectado a la distancia, y no esclavizado por las necesidades inmediatas y la gratificación instantánea. Está claro que no a todo el mundo le gustan los paros. Quizás haya que ir puliendo otras formas de presionar y de impactar la opinión pública. Pero por el momento, al menos en lo que veo desde acá, esto es un paro motivado por una voluntad de transparencia, de sensatez y de ‘no bullshit’. Y eso me gusta.
Sunday, April 18, 2010
Diario danés: El peo de Islandia
Mi suegro no puede regresar de Escocia. El vecino de mi suegra se fue a darle pon hasta Estocolmo a sus amigos finlandeses. Mi cuñada no puede regresar a Francia tras sus vacaciones. Mi cuñado no se puede ir de vacaciones a ninguna parte. Hasta el cumpleaños de la reina estuvo escaso de huéspedes de renombre.
Pero si te quedas aquí abajo, lejos de los 10 kilometros de altura donde las cenizas están, no se nota nada. La primavera sigue brillante, el sol insistente, los pájaros revueltos, las florecillas saliendo por ráfagas, los capullos de los árboles a punto de estallar, todo iluminado, todo en pleno lucimiento..
En los periódicos, humildad. Una especie de peo planetario impone su escala, y enfrenta a nuestra especie (al menos a los euro-peos) con lo alterable de nuestros mundos y lo inalterable de nuestra pequeñez. Al menos este peo no le ha causado la muerte directa a nadie. Malo cuando los megapeos sean directamente causados por nosotros, y nos infligan a nosotros (y a todo lo demás) no sólo la humildad, sino una muerte humanamente procurada.
